lunes, 12 de marzo de 2012

LA VOZ


In Memoriam d'aquell temps on només podiem crear amb una llengua...
 
Mujeres de los siglos me habitan.                                                                                                                                       Gioconda Belli

Hay una mujer en mi ventana, de pie
que apoya su cabeza sobre una pared,
descansa su brazo, ligeramente,
sobre una fuente de piedra.
Hay una mujer en mi cabeza, sentada,
que, con su bastón, golpea con fuerza
el cimiento de mi pensamiento.
no hay una mujer en mis palabras
ni siquiera en mi sombra descansa,
¡Entre todos los vocablos que componen mi retrato!
Y ella recogiendo las flores del jardín…
Hay una mujer en mis ojos,
que lanza pepitas de oro a mi boca,
y borda con cantos sáficos mi vestido.
pero la danza de su lengua no le invitó a bailar.
Hay una mujer en mis pechos,
que alimenta con leche salada
los sueños de una guerrera desterrada.
Que tiene en sus pezones la mirada hierática de Isis.
No hay una mujer en mi vientre que me enseñe
los secretos del reino, que vista la túnica azúl.
Que rompa la costilla de su llanto, y que dé a luz
al primer Adán.
Todo mi esqueleto es un paisaje armonioso,
perfecto. En él confluyen los mares, los ríos
y los lagos que nacen de mis montañas.
¡Guardaré en las tinajas sagradas sus aguas!
Las páginas están en blanco,
el disco solar ahogado.
Las líneas ya no guian estas palabras
transparentes e invisibles.
En la mirada de la ureus,
no hay una mujer.
El espejo rompió el sonido de la voz
de la mujer que hay en mi ventana.

miércoles, 7 de marzo de 2012

TEMPS


Dies. Minuts. Hores.
Jo. Tu. Nosaltres.
El temps s’escola
i jo sense paraules:
sacseja l’ànima tèrbola
la veu vella de les fades.

martes, 7 de febrero de 2012

UNBORN


UNBORN

No hay duda de que existen experiencias que solo una mujer puede vivir y explicar, entre ellas el haber sufrido un aborto natural. Por muchas razones, la mujer ha sido y estado externa a su propio padecer, únicamente ocupando el espacio de objeto de estudio de un fenómeno importante para la medicina y la biología. Podemos leer sobre este tema en revistas científicas, dirigir nuestra mirada, como han hecho los expertos, hacia los efectos biológicos de la paciente, pero poco tenemos a nuestro alcance sobre el modo en que afecta a la mujer, como lo vive su persona y como afecta a su desarrollo personal. Quizás por la naturaleza tan íntima del acto y porque no, porque concierne al cuerpo de la mujer, este tema aún duerme impasible dentro de nuestro particular cajón de tabúes. Prueba de ello es el escaso despliegue artístico, teórico y académico sobre ello. No es este el caso de Unborn [Nonato] (2012) un cortometraje dirigido y producido por Oliver Tellechea. Con una puesta en escena exquisita, su director nos acerca, a través de su sensible mirada, a la realidad de Lina, una chica joven que tras sufrir un aborto natural, ve su vida truncada, vacía, llena únicamente de tristeza y culpabilidad.
Lo que Unborn nos muestra nada tiene que ver con estadísticas médicas o con las causas del aborto, sino que explora con una delicadeza punzante, en este su debut cinematográfico, los efectos. Los efectos reales en una mujer, en Lina, interpretada por Sissi Tellechea, y en su vida. Aquí reside la importancia artística y temática del cortometraje. El director nos muestra el problema desde el espacio mismo en el que ocurre: el cuerpo. El cuerpo de Lina se contorsiona en una serie de movimientos que reflejan la herida, la herida de la pérdida. Y el espectador se deja llevar por el ritmo del dolor que le invade el cuerpo y que se va haciendo, a medida que transcurre el tiempo, tan grande como la culpa. Este dolor no puede expresarse en palabras. Y no puede porque no existen. Por esto el director ha permitido que el mismo cuerpo lo explique, hable desde su propia verdad, de aquella que sólo el cuerpo dolorido deja entrever. Y Lina, con movimientos perfilados, elegantes y nítidos, donde la ternura y el odio se entremezclan, nos lleva de la mano por su alma entumecida por la herida. La vida que se ha perdido, que se ve lanzada al vacío antes incluso de existir, hace que Lina se entregue por completo a la danza de su cuerpo. La danza que fluye como la sangre de su herida. Un cuerpo que no supo defender la vida de su hijo. Pues esto es lo que Lina nos muestra cuando cierra los ojos: su culpa. Su culpa repartida por las cuatro paredes de su vida y ella en movimiento. Ella que no se detiene aquí y el espectador con ella, que intenta avanzar hacia la luz y liberarse, liberar su cuerpo de los hilos de esa culpa que la atan a la nada donde se encuentra. Con Lina el espectador recorre cada recoveco de su alma y le acoge para que le acompañe en su periplo interior. El sufrimiento de Lina es el de muchas mujeres y en este sentir pesan demasiadas implicaciones culturales y políticas sobre la espalda de los siglos para que las pasemos inadvertidas. Gracias a Unborn no será así.
http://vimeo.com/36184574

sábado, 28 de enero de 2012

ÀNGEL DE MEL

                                   Per a Cristina

De la mel del sucre
i el seny de la poma
nasqueres,
àngel desdentegat,
petit recer de la mar.
Rossa com un raig,
vas créixer,
i am ulls d’òliba
miraves de fit a fit
com un ocell que fuig.

lunes, 23 de enero de 2012

¿Se escribe por qué se muere? ¿Se muere si no se escribe? Apuntes.


Buscar razones al por qué de la escritura es una cuestión que de una forma u otra ha sido fuente de inquietud para todo escritor. Está en la naturaleza de todo ser humano pensante: descubrir el origen de nuestras acciones y su justificación. En mí esta necesidad ocurrió de manera puntual y un tanto distorsionada. Distorsionada de la pregunta primigenia: por qué se escribe. Se me adscribió inmediatamente a la muerte. Y no porque no amara la vida. Esta no era la cuestión. ‘Amo tanto la vida’ como dice la poeta catalana Montserrat Abelló ‘que a veces la hago mía’.
Envuelta en una soledad más deseada que inevitable, las palabras de la escritora argentina Alejandra Pizarnik me acompañan por dentro y por fuera. Gran poeta, gran sufridora del tiempo, de la armonía falsa de las cosas, de la enferma fuerza de las palabras, Pizarnik me reveló en sus diarios de esta forma la respuesta:

‘la complicidad de la palabra que mis ojos enjaulan es una especie de campana de mi soledad. Cuando leo que dije soledad o silencio me descubro al instante, en un rincón de la habitación miedosa y perdida pero reencontrada de alguna manera. Aunque nada de esto tenga que ver con la validez o deficiencia de lo que escribo, sé, de una manera visionaria, que moriré de poesía. Esto no lo comprendo perfectamente, es vago, es lejano, pero lo sé y lo aseguro. Tal vez ya sienta los síntomas iniciales: dolor en dónde se respira, sensación de estar perdiendo mucha sangre por alguna herida que no ubico’.

No puedo saber hasta que punto Pizarnik amaba la vida. Pero puedo, a ciencia cierta, comprender que Pizarnik amaba las palabras de una forma inquietante. Este amor es a la vez doloroso y revelador. Revelador a mis propios síntomas: vómito helado causado por el dolor de querer hablar y no poder. La garganta que me revienta como un volcán y la lava llena las paredes, el techo, el suelo…toda la habitación llena de mi agonía. No saber donde está esa palabra que haga callar mi aullido en la noche, y para calmarlo me sumerjo como una borracha en el alcohol de otras palabras, y otras autoras, y otras formas de escribir….y lloran mis manos cada vez que cogen la pluma…y rezo para no caer fundida a los pies del pedestal de un dios que me dijeron ‘mío’….y es por esto que escribo, que te escribo a ti, aún sin conocerte, porque sé que aunque no se nada de ti, tu como Alejandra y como yo comprendes las palabras, esas, que ahogan y salvan…y así no vuelvo ya jamás a preguntar, sino que afirmo…no sé si escribo porque muero o porque muero escribo.

viernes, 13 de enero de 2012

Confessió

Ho he tornat a fer.
He tornat a maleir
la passió aferrissada
que menja llavis, mans i peus.
He resseguit amb la llengua
el cau d’orella
que et conta que et deixaré cega
i òrfena de pell.
La mel dels meus ulls
M’empaita de dins a fora
I et xucla la teua arrel.
Si. He triomfat amb la malifeta.
No et trobaran.
Ningú.
Ni tal sols el vent.
T’he llepat amb les ungles el fàstic.
I  del plaer d’una mar de romer he fugit
colgant al teu cor la set.
Amor, dins d’aquest cau, et sabré.

lunes, 2 de enero de 2012

DEL LLIBRE DE LA POR

 
 
 
La paraula


La paraula, laberint fosc d’heura dolça
que cargola dins meu i desfà tota senyal de set.
I a tot bocí de gel que ara convoca 
mostra el seu pit badat i calent de llet.

La paraula, veu del silenci, carboncle d’amor,
taca de sang que vetlla el meu somni.
Fueteja la mà vera del dolor  
i trenca un so de plata amb tinta de mel i or.

Però no podrà mai la paraula ballar
si la taca de sang no li obri la porta,
I l’esglai, a caramull, l’alba enderroca.
 
 
 
Flama

Flama. Verí desert.
Pell de serp que envolta
la meua llengua.
Fora de mi,
tot és un desdir de terra.



Potser a tu la nafra no et ratlle el cos
ni t’esclate a les mans la casa.
Quan la por et gemega a cau d’orella
Tanca la mà i engega el plor camí de l’era.
Però ara, calla que et vull contar un secret:
és només la nit sorollosa qui parla.
Només vull escoltar paraules veres.
Però calla, no digues res.
Ara és el temps i la magrana de llet esclata,
i el pit, en mil bocins, porta la tristesa de l’ànima.


3 Poemes del ‘Llibre de la por’. Londres 2011.